Capítulo 1: La etapa de la curiosidad y el miedo
Cuando empecé en esto, no tenía ni un libro, ni un curso, ni a nadie que me explicara nada. Mi situación económica era muy mala y cada euro que tenía en el bolsillo era un tesoro. Por eso, cuando abrí la aplicación de Revolut y vi que se podía invertir, sentí dos cosas a la vez: una curiosidad enorme y un miedo que me frenaba.
Mucha gente se reirá hoy, pero yo tenía miedo de perder esos 1€, 2€ o 5€. Para alguien que no tiene nada, perder 2€ duele. No sabía qué estaba comprando, no sabía si ese dinero iba a desaparecer al día siguiente o si alguien me estaba engañando. Invertía a ciegas, por puro instinto.
Lo que aprendí en esos primeros meses:
- El miedo no se va, se domina: Aprendí que la única forma de que el miedo no me paralizara era empezar con cantidades tan pequeñas que, si las perdía, mi vida no se arruinara.
- La curiosidad es tu mejor activo: Si no hubiera tenido la curiosidad de "trastear" con la aplicación, nunca habría descubierto que el mercado financiero también estaba abierto para mí, y que cualquiera puede empezar desde cero.
- No hace falta ser experto para empezar: Empecé siendo un completo ignorante, pero con una cuenta abierta y el dinero puesto.
Capítulo 2: Las 15 empresas de Revolut y la chispa de AGNC
A base de ir metiendo mis 2€ o 5€ cuando podía, logré acumular mis primeros 50€ invertidos en Revolut. Pero no los metí todos en el mismo sitio. Yo no sabía qué era eso de "diversificar", solo lo hacía por pura curiosidad en ir comprando empresas diferentes con poco dinero para ver qué pasaba. Llegué a tener trocitos de unas 10 o 15 empresas distintas.
Entre los 3 y 4 meses de empezar, ocurrió la magia. De todas esas empresas que había ido comprando, hubo una en la que invertí solo 5€: una empresa llamada AGNC. Y un buen día, entré en la aplicación y vi que me habían ingresado 0,02€.
Para cualquiera, dos céntimos son una miseria. Pero para mí, ver que una inversión de solo 5€ in AGNC me daba dinero de verdad, fue un impacto tremendo. Me puse a investigar y descubrí los dividendos: empresas pagándome una parte de sus ganancias por tener mi dinero allí.
A partir de ahí, a los 6 meses de empezar (en pleno periodo de Navidad y Fin de Año), me puse a analizarlo todo detenidamente. Miré mi cuenta y concluí que si me centraba en buscar empresas de dividendos, podría empezar a recibir dinero de forma constante. Ese análisis navideño cambió mi rumbo y me dio un plan.
Capítulo 3: El gran salto a eToro y el efecto "Esto es jauja"
Con ese plan en mente, en enero de 2021 di el siguiente paso y abrí mi cuenta en eToro. Ese mismo año empecé a trabajar, lo que por fin me dio los ingresos que me faltaban y me permitió tomarme las cosas mucho más en serio.
En febrero de 2021, con mucho esfuerzo, ingresé los 250€ mínimos que me exigía la plataforma para operar. El primer mes fue un jarro de agua fría: acabé con una pérdida de un 2,51% (unos 6 euros de los 250€ invertidos). Dolía, pero no me rendí.
En los tres siguientes meses la cosa fue muy bien y acabé el año ganando mis dividendos y teniendo un beneficio de un 13,37%. Ese año yo solo vi beneficios. Me vine arriba, pensé que eso era jauja y que todos los años iba a ganar dinero entre un 10% y un 13% de forma segura. Estaba convencido de que la bolsa siempre subía.
Capítulo 4: El golpe de realidad y el engaño visual
Entonces llegó 2022 y la realidad me dio una bofetada en la cara de cómo funcionaba de verdad la bolsa.
- En el primer mes ya perdí un 0,87% y pensé para mí mismo: "no es nada".
- El segundo mes perdí un 3,34%. Allí ya me puse muy nervioso porque veía cómo perdía dinero rápidamente.
Ese año fue un desastre y acabé en negativo con un 16,90%. Pero el error más grande que se comete es vender con pérdidas cuando ves que la bolsa cae. Ese año perdí unos 300€ reales de mi bolsillo porque vendí por puro miedo y pánico por que esta perdiendo dinero.
La vida real de un inversor de a pie:
Además de los números rojos de la bolsa, en estos años también me ha tocado vivir la realidad del día a día: he tenido temporadas difíciles en las que, durante meses, no he podido invertir ni un solo euro. Al principio esto te hace sentir frustrado, pero he aprendido que no pasa nada. Lo importante de la inversión no es poner dinero obligatoriamente cuando no se puede, sino tener la constancia de volver a retomar el hábito de en cuanto las cosas mejoran. La bolsa no se va a mover de ahí.
En el siguiente año, 2023, la cosa mejoró. En enero tuve un beneficio del 8,22% y me di cuenta de que el dinero en la bolsa se recupera. Sin embargo, el miedo me hizo cometer un error diferente: mantener las acciones en positivo y, si una empresa llevaba 3 o 4 meses en pérdidas, la vendía de inmediato. Con ese dinero compraba otra que estuviera subiendo.
Así mantuve mi portafolio siempre en positivo en la pantalla. Yo lo veía en verde y estaba contento. Acabé el año con un beneficio del 9,35% y pensé: "mi estrategia funciona". No me daba cuenta de que estaba cometiendo el gran error de asumir pérdidas reales en oculto solo para tener la pantalla bonita. Pero al año siguiente me caería la venda de los ojos...
Capítulo 5: MyInvestor y la madurez de los indexados
En 2024 me abrí una cuenta en MyInvestor para tener una cuenta remunerada y crear el hábito de ir poniendo a principio de mes unos 10€ o 20€. Muchos pensarán que no es mucho, pero es el principio del ahorro.
Al abrir la aplicación para ver mis primeros 20€ ingresados, me salió un pequeño anuncio que me decía que invirtiera en fondos indexados. Me puse a investigar y ese mismo mes cogí 10€ de los 20€ y los invertí en mi primer fondo indexado.
En los siguientes meses no parecía que fuera muy bien, ya que estaba todos los meses en rojo. Pero aquí se notó mi aprendizaje: compré más y seguí poniendo entre 10€ y 15€ a pesar del rojo. Lo bueno es que ya no me quitaba el sueño ni ver la bolsa cuando bajaba ni ver mis fondos indexados en negativo. Había aprendido a controlar la mente.
Capítulo 6: La consolidación, el IBEX 35 y la llegada del Crowdlending
En el año 2025, mi estrategia en eToro siguió firme: invertir única y exclusivamente en empresas de dividendos. Pero donde di el verdadero salto de gigante fue en MyInvestor. Decidí empezar a invertir en empresas españolas del IBEX 35, sumando a mi cartera gigantes como el Banco Santander o APAM.
Al principio, tras comprarlas, se mantuvieron en rojo durante unos meses. Pero ahí es donde se notó mi psicología de inversión: a mí ya no me afectaba ver el color rojo. Sabía a lo que venía. Gracias a esa paciencia, hoy en día esas inversiones han explotado, llegando a tener un 132% de beneficio en el Santander y un 106% en APAM.
Pero no me quedé solo ahí. Además de los fondos indexados y de la bolsa española, decidí exprimir al máximo MyInvestor y creé dos herramientas más: una cuenta de ahorro (que hoy me da un 4% de beneficio) y, a los pocos meses, una cartera clásica que ya acumula un 10% de rentabilidad.
Casi a finales de año, analizando nuevas formas de diversificar fuera de la bolsa tradicional, encontré Brickstarter (inversión inmobiliaria fraccionada). Fue una de mis primeras experiencias en crowdlending y la vía perfecta para invertir en el sector inmobiliario con capitales adaptados a mi realidad de a pie, cerrando el 2025 con excelentes bases.
Probar Brickstarter ↗Capítulo 7: Automatización, expansión en Crowdlending y el mes de Julio
Llegados al año 2026, mi mentalidad como inversor ha cambiado por completo. A lo largo de este año he expandido con mucha fuerza el terreno del crowdlending y proyectos sostenibles: entre los meses de enero y febrero encontré e incorporé a mi estrategia a Enerfip, Ecrowdinvest y Goparity.
Lejos de frenar ahí, la búsqueda constante de optimizar mi capital me ha llevado, ahora mismo en este mes de julio, a descubrir y abrir posición en Maclear, diversificando aún más mis ingresos pasivos.
Por otro lado, el verdadero reconocimiento llegó en eToro, donde me postulé para el programa de Inversor Profesional para que otros usuarios pudieran copiar mi cartera, ¡y me lo han aprobado! Al alcanzar el estatus Platinum, uso su tarjeta de débito con un 3% de reembolso que va directo de forma automática a la empresa TotalEnergies (TTE.PA).
Trading 212
Opero volatilidad con órdenes de venta automáticas al alcanzar un 25% de beneficio. Su tarjeta me da un 1,5% de reembolso asignado a las empresas MAIN y Realty Income.
Abrir Trading 212 ↗Trade Republic
Utilizada por su cuenta remunerada con ingresos mensuales programados automáticos para criptomonedas y metales preciosos.
Abrir Trade Republic ↗A día de hoy, he logrado crear un ecosistema financiero donde las tarjetas pagan mis inversiones, las plataformas automatizan mi ahorro y mi mente está completamente tranquila, sabiendo que cada céntimo trabaja para mí las 24 horas del día.
Copiar mi cartera en eToro ↗Conclusión: El dinero que se mueve mientras duermes
Si tuviera que resumir estos más de 5 años de camino financiero, te diría que la inversión no es un camino en línea recta, sino una carrera de fondo. He vivido de todo: el subidón de ver ganancias, el miedo y pánico a perder mis primeros euros, errores por querer tener la pantalla en verde y, por supuesto, temporadas difíciles en las que la vida real se impuso.
A todos los que seguís diciendo y pensando que invertir pequeñas cantidades de 10€ o 15€ es inútil, os digo con orgullo que estáis equivocados. Para mí, cada moneda ha sido un grano de arena hacia mi libertad financiera.
Si yo pude empezar en mi peor momento con solo dos euros en el bolsillo, tú también puedes hacerlo hoy. No esperes a tener "mucho" dinero para empezar; empieza con lo que tengas para poder tener mucho algún día. ¿Vas a seguir mirando desde fuera, o vas a poner tu primer grano de arena hoy?